Lyrics: Wilfrido Terrazas
Music: Wilfrido Terrazas
Lágrimas de piedra blanca. Impregnadas de viento. Interrogan.
Los diarios quemados,
el hato de cenizas.
Has de pasar por el mundo. Has de morir sin tener nombre.
La burla.
Los recuerdos fragmentados.
La furia que emerge y
se evapora de inmediato.
La rebelión indirecta.
El terror que paraliza.
El día que cala, que lacera. Ah, la pérdida.
El dolor original.
Ser ficticio.
Tener abiertas las heridas.
Estar afuera, nunca poder entrar.
Estar exiliado de uno mismo.
Dolerse de uno mismo.
Llegar al hospital,
entre la lluvia y el cansancio,
a la hora de visita. Afuera, la ciudad anegada,
al acecho.
El faro en medio del pueblo, lejísimos del mar. Inverosímil.
Otear el valle, sobrevolarlo para darle un sentido, imaginarlo propio.
Abrir la mano
para cerciorarse de que aún se puede ver el billete ahí, ese que no fue tomado, que no se gastó,
que sigue palpitando.
No llevarse nada.
“Es un beso de Judas”, me dijo, y se fue.
No apuestes todas tus canicas,
sé prudente.
No se puede recuperar lo perdido.
Sé prudente al caminar
por la ciudad de la mentira.
Y plañir el llanto de la verdad.
Vivir todos los duelos.
“Qué bueno que soy músico”, le dije. “Las palabras son rudas, duelen al salir.”
Permíteme administrar mejor mis palabras. Permíteme argumentar una razón sensata. (Quizá es porque la gente de la costa estamos hechos de niebla).
Quiero que sepas,
antes de que me quiebre, cuánto lo siento.
Fuego que arde en el sonido, dime quién soy.