Lyrics: Jose Antonio Roma Badaracco Music: Leandro Galarza Hubo una vez un guerrero valiente como el que más por quien ninguna mujer dejara de suspirar.
Tan galán era su porte, elegante el caminar que sus amigos de infancia a puñal lo han de matar.
Organizaron un baile porque era buen danzarín. El infeliz no sabía que allí encontraría el fin.
Fue una terrible emboscada en un recodo del Cuay y aunque lo hirieron con saña, el hombre no dijo un ¡ay!
Entraba el arma filosa en su carne de valiente pero no brotaba sangre, sólo chispas que enceguecen.
Así se fue convirtiendo en el pequeño isoindï que resplandece en las noches por uno y otro confín.
La china supersticiosa lo admira como a una flor, pues lo cree mensajero de los duendes del amor.