Music: Anichi Pérez
Fue en ese bar que te conquisté Con bajo, percusión y tres,
Con mi guitarra, con mi canción,s Te recitaba de corazón.
Y aunque sin mucho salario, tocaba siempre en ese bar pa' poderte conquistar
con la magia del escenario.
Era tan fácil nuestro amor, era a diario, la música y el baile, nuestro vocabulario, cada nota, un puente imaginario.
Porque mi salsa te hacía bailar, con mi bachata te hacía jugar, y mi flamenco, rumbear,
y mis boleros te hacían soñar.
Pero el tiempo pasó y pasó, la noche se hizo amanecer, mi música perdió el poder que sobre ti solía tener.
Mi hechizo en ti ha quedado en el olvido, mi música se ha convertido en ruido,
la clave de tu amor la he perdido.
Porque mi salsa te hacía bailar, con mi bachata te hacía jugar, y ahora me tengo que consolar con mi tumbao.
Ay, mamá,
pero qué pena me da,
si ya no quieres guarachar conmigo, me quedo con mi música.
Pregones:
¡Ay! Mi vida, esa es mi vida.
Lo que una noche a ti te hizo feliz, hoy te tiene triste, arrepentida.
Y los muchachos de mi banda que te hacían reír, que tanto parecían de tu agrado,
ahora no quieren llegar a la casa
porque, según tú (¿qué?), son unos vagos.
Ay, mamá, ¿qué voy a hacer? Soy como soy.
Si como músico aprendiste a quererme, como músico quiéreme hoy.
Como músico quiéreme hoy.
Pregones:
Fuiste tú, mi amor, y no fui yo,
la que soñaba con mi música y ahora se desenamoró. Tú sabes que ella es mi vida, ella es mi profesión,
no se lleva bien con la billetera, pero sí con el corazón.
Mueve los pies,
se menea la cintura, te calienta el corazón.
¡Ay! Mi música, que todo lo cura.
¡Ay! Mi música, que todo lo cura.
Esto es para los románticos y pa' los de salsa dura.
La receta que te dio el doctor la trae mi partitura.
Esto te pone la cabeza buena y el alma más pura, esto te pone la cabeza buena, terapia segura.