Lyrics: Wilfrido Terrazas
Music: Wilfrido Terrazas
Tú y yo somos una pequeña familia.
Hemos estado juntos desde el principio.
Fui la cobija que te arropó
en el cajón del mueble de hotel que fue tu primera cuna.
El bolso que albergaba
tus juguetes–talismán,
el patio terregoso de tu escuela.
Tu uniforme parchado, los zapatos incómodos,
el cómic de tema histórico que leíste cientos de veces.
Juntos creamos diez mil universos,
que no tuvimos tiempo de desmantelar.
Hasta ahora.
Torres, siempre nos gustaron las torres.
¿Recuerdas el frío que hacía por las mañanas? ¿Cómo no podías parar de estornudar,
ni dejar de sentir la angustia
de llegar tarde a la escuela?
¿Ese aire helado que te lastimaba la cara y te hacía moquear en el trayecto
que precedía al amanecer,
ese descarado hijo de la chingada,
que siempre llegaba o demasiado pronto o demasiado tarde?
¿Recuerdas el hambre insaciable?
¿Esperar en la cola para comprar las tortillas, recuerdas la escasez,
la ansiedad de la carencia?
¿Recuerdas la vergüenza?
La infinita vergüenza.
El jefe nos daba una moneda de diez pesos para comprar las tortillas, ¿te acuerdas? Esas monedas poligonales, pesadas,
de las que resaltaba el perfil de Hidalgo, estoico en su padredelapatriez,
pómulo alto, águila o sello.
Teníamos la instrucción
de envolver las tortillas en un trapo para mantenerlas húmedas y calientes, labor que el papel no podía
llevar a cabo con la misma eficiencia.
¿De quién es ese dolor? ¿Cuál es su espacio? ¿Cómo llegó ahí?
Recuerda todo lo que hemos perdido.
La mirada.
El espejo.
La nube.
La risa.
¿Dónde está nuestra ira? No la encuentro.
Recuerda todo lo que no tuvimos. El hechizo protector.
El escudo–torre.
La diferencia entre estar y ser.
Altas, bellas. Santuarios del alma. Torres, siempre nos gustaron las torres.
Recuerda la comunidad, el refugio. Recuerda el sendero del origen.
Sopla.
Dame la mano,
caminemos hacia el poniente. El dragón nos espera.