Lyrics: María Isabel Luque Mazano
Music: María Isabel Luque Mazano
El cuerpo herido, el corazón dañado, mucho has sufrido, sigo a tu lado. Al cuerpo herido , al corazón dañado, le dice VIVE aquel que lo ha mirado. El cuerpo herido, el corazón dañado, en tu dolor, yo te he buscado. Al cuerpo herido , al corazón dañado, le dice VIVE aquel que lo ha mirado
No te entienden, ni te entiendes, crees que sólo no te hieren. Coraza en pecha, afronta el trecho, lo hecho está hecho, estás deshecho. En el lecho, sufres daños por la huida, lágrimas humedecen la armadura construida, se oxida. Se resquebraja nada encaja en tu vida, sinsentido amenaza, preguntas atosigan. ¿Quién soy yo? ¿hacia donde voy? Busco respuestas dispuestas que den sentido a mi hoy Sufro, pido auxilio, nadie escucha entre este ruido. Silencio…enmudecido es mi sonido. Hecho trizas entre sonrisas. Soledad y amargura, visita y no avisa. Todo se cae encima, no te reconoces, alegría y autoestima son antiguas voces. Te ahoga la falta de paz no lo soportas más, cadenas esclavizan, arrastran por donde vas. No reconoces tu rostro, no escuchas tu voz. Carente y ausente amordaza tu dolor.
El cuerpo herido, el corazón dañado, mucho has sufrido, sigo a tu lado. Al cuerpo herido, al corazón dañado, le dice VIVE aquel que lo ha mirado. El cuerpo herido, el corazón dañado, en tu dolor, yo te he buscado. Al cuerpo herido, al corazón dañado, le dice VIVE aquel que lo ha mirado.
Tu cuerpo en el suelo tendido, casi muerto; herido y desvestido. Ahogada en lágrimas, abandonada en tu sangre, pasé junto a ti sabiendo que no era tarde. Te ví, me estremecí te dije VIVE. No quiero que estés así como el que sólo sobrevive. El borde mi manto extendí sobre ti, suavizo tu quebranto, ese dolor tan vil. Mi mano estrechaste, hora de perdonarte, la carga que te echaste comienza no pesarte. Levántate, alza tu tez, puedo hacer nueva tu vida, cubro tu desnudez. Y, no llores hija mía ahora es tiempo de volver, en tu tierra baldía yo te hago crecer. Como la hierba de los campos florecer, en tu larga noche oscura comienza a amanecer. Ahora mismo acaba tu esclavitud. Te saco del abismo, entra en ti la luz. Desaparece tu ruina, te sacia con flor de harina, Ezequiel 16, 6 encontraste la salida.
El cuerpo herido, el corazón dañado, mucho has sufrido, sigo a tu lado. Al cuerpo herido, al corazón dañado, le dice VIVE aquel que lo ha mirado. El cuerpo herido, el corazón dañado, en tu dolor, yo te he buscado. Al cuerpo herido, al corazón dañado, le dice VIVE aquel que lo ha mirado.
Porque nada está perdido. Él hace lo imposible. Espera y confía. Aisha