Lyrics: Luka Nazareno Bruzzo
Music: Luka Nazareno Bruzzo
Gato rubio y blanco, cara de santo,
salta del ropero directo al manto,
corre en la casa, derrapa el piso,
y después te mira con cara de hechizo.
Un minuto es dulce, parece un peluche,
al otro te araña y se esconde en la ducha,
te roba comida, se trepa al balcón,
después ronronea como un motorón.
Su hermano es un gato, todo de negro,
con cara de ninja y un toque siniestro,
cuando se cruzan, tiembla el sillón,
se arma una guerra, ¡puro emoción!
El rubio lo muerde, el negro responde,
parece una peli de Jackie y de Conde,
corren, maúllan, se hacen karate,
yo en el medio, viviendo un combate.
Un segundo te da besitos en la frente,
al otro ya es Rambo, violento y demente,
su bipolaridad no tiene freno,
pero lo querés, aunque te deje lleno de veneno.
Rubio y blanco, loco gatuno,
rey del quilombo, cariño oportuno,
negro y rubio, batalla vecina,
tumban la mesa, rompen cortinas.
Rubio y blanco, bipolar sincero,
te muerde la mano y al rato te quiero,
negro y rubio, rivalidad divina,
al final abrazados duermen en la cocina.
El rubio se cree el dueño del mundo,
maúlla a las tres, un grito rotundo,
el negro lo mira con cara de “bro,
dejá de flashear que quiero dormir yo”.
Se pelean en la cama, saltan en el placard,
me despierto asustado pensando en un huracán,
pero cuando me acerco con bronca mortal,
los dos se hacen los tiernos: “no pasó naaaada igual”.
Un segundo te arañan, el otro te abrazan,
te clavan las uñas, después se descalzan,
dos demonios suaves, ángeles raros,
me tienen de esclavo, y soy voluntario.
Rubio y blanco, loco gatuno,
rey del quilombo, cariño oportuno,
negro y rubio, batalla vecina,
tumban la mesa, rompen cortinas.
Rubio y blanco, bipolar sincero,
te muerde la mano y al rato te quiero,
negro y rubio, rivalidad divina,
al final abrazados duermen en la cocina.
Y si no hay pelea, se inventan un drama,
se pisan la cola, se roban la cama,
me miran con cara de “¿qué vas a hacer?”,
y yo me resigno, no hay forma de vencer.
Rubio endiablado, con ojos de fuego,
negro calmado, aunque a veces sin freno,
se buscan, se odian, se extrañan también,
son Tom y Jerry en versión felina, cien por cien.
Así que mi vida es un show gatuno,
con risas, maullidos y caos oportuno,
dos gatos peleando como gladiadores,
y yo en el sillón, sufriendo amores.
Rubio y negro, locura felina,
mis pequeños demonios de noche y de día,
me vuelven un loco, me llenan de amor,
y aunque me destruyan… ¡los quiero un montón!